Lo grotesco: estética del sinsentido

Lo grotesco: estética del sinsentido

Si algo tiene de característico la categoría estética de lo grotesco es que su límite con otras categorías puede llegar a ser muy difuso.

Puede rozar el humor a la vez que nos provoca miedo, tiene muchos puntos en común con lo patético, y hay quien lo define como una desviación de lo bello.

Por ejemplo, las clásicas brujas de los cuentos y películas infantiles, con sus verrugas y sus pieles arrugadas, son patéticas y nos dan risa, pero a la vez nos dan miedo. Un gran ejemplo es el personaje de Yubaba, en El viaje de Chihiro, donde Miyazaki le coloca una enorme verruga directamente en medio de la frente:

Yubaba en el Viaje de Chihiro
Yubaba – El viaje de Chihiro

¿Qué es lo grotesco?

Tradicionalmente en el arte, lo grotesco se ha definido como representación de escenas o personajes lúgubres o monstruosos. A lo largo de la historia, lo grotesco se ha convertido en una categoría estética que puede tomar gran variedad de formas.

Por un lado, encontramos lo grotesco ornamental, el originario, donde se representan seres híbridos y mutaciones: hombres con partes del cuerpo o de la cara formadas por vegetales o flores o seres tan deformados que son completamente imposibles de reconocer.

Giuseppe Arcimboldo – Formas antropomorficas

Lo grotesco puede también manifestarse a través de escenas cómicas, donde la escena nos provoca risa, pavor e incluso asco a partes iguales. Lo grotesco cómico, por ejemplo, podría entrar dentro de lo que hoy llamamos humor negro.

Viendo la rana a un buey que pacía en el prado, pensó entre sí que quizá lograría ser tan grande como él si inflaba su pellejo arrugado: y así comenzó a hincharse, de tal manera que, pareciéndole a ella que era ya tan grande como el buey, le preguntó a sus hijos, y respondiéndole estos que no, prosiguió ella hinchándose, y les volvió a preguntar. Es inútil que te esfuerces, madre, respondieron los hijos, pues no podrás nunca igualar al buey. Entonces la rana, haciendo un tercer esfuerzo aún más violento para hincharse, reventó.

Fábula de la rana y el buey – Esopo

Y quizás el ámbito de lo grotesco más conocido o con lo que mejor lo asociamos en el mundo del arte contemporáneo: el sinsentido.

El gran ejemplo de esto son las pinturas de Francis Bacon, con las cuales el pintor trataba de expresar su angustia y dolor, llevándonos a través de mundos absurdos y completamente deformados. El resultado: no sabemos qué estamos viendo, pero nos inspira un sufrimiento sin precedentes.

Crucifixión de Francis Bacon
Crucifixión de Francis Bacon

Por supuesto, no debemos entender esto como que hay «tipos» de grotesco, pero sí que puede tener distintos tonos o enfoques. Estos no tienen por qué estar delimitados, sino que se entrelazan se mezclan y se pueden llegar a confundir.

Origen de lo grotesco

El origen de la estética de lo grotesco está en su mismo nombre: Grotesco viene del italiano grotta, que significa gruta o cueva.

Esta estética nace en el Renacimiento, durante este tiempo, se descubrieron las ruinas del palacio de Nerón: el Domus Aurea. Los ciudadanos de Roma de ese momento desconocían que fuera el palacio de Nerón, así que se refería a él como un lugar misterioso y desconocido al que llamaban «las grutas romanas»

Domus Aurea - Decoracion techo
Pinturas en el techo del Domus Aurea

Grandes artistas de la época renacentista como Boticelli o Miguel Ángel no tardaron en empezar a imitar sus ornamentos florales y vegetales para adornar paredes y techos en grandes salas. Se convirtió en un estilo de ornamentación con tendencia al horror vacui, cuyo objetivo era decorar salas vacías.

Lo grotesco en la historia

Techos decorados por Rafael

Sin embarco, durante el renacimiento la ornamentación no es la única forma de arte donde vemos reflejada la estética de lo grotesco. Durante el siglo XVI nos encontramos también con la obra del Bosco, concretamente con su Jardín de las delicias. Este ya es un grotesco que habla del pecado y del placer carnal, pero manteniendo las deformidades, los personajes animalizados y horror vacui presente también en la ornamentación.

Detalle de El infierno en El jardín de las delicias de el Bosco

A partir del siglo XVIII aproximadamente, la temática de lo grotesco comienza a centrarse más en la oscuridad y el pesimismo, algo que se refleja claramente en la obra de Francisco de Goya. Comenzó su carrera artística haciendo retratos a la realeza y a la nobleza, pero con los años sus pinturas y dibujos reflejaban historias terroríficas y grotescas. En sus Caprichos vemos casi siempre el relato de cuentos aterradores.

Francisco de Goya: “Mucho hay que chupar”. Serie “Los caprichos” [45]

En la misma época tenemos el ejemplo de las obras de Valle-Inclan, con su literatura esperpéntica. En ella, vemos a personajes animalizados y exagerados, ese recurso que ya habíamos visto en la obra del Bosco.

ZARATUSTRA, abichado y giboso -la cara de tocino rancio y la bufanda de verde serpiente-, promueve, con su caracterización de fantoche, una aguda y dolorosa disonancia muy emotiva y muy moderna. Encogido en el roto pelote de una silla enana, con los pies entrapados y cepones en la tarima del brasero, guarda la tienda. Un ratón saca el hocico intrigante por un agujero.

Luces de Bohemia: Escena II – Valle-Inclán

Lo grotesco en el arte contemporáneo

Esta categoría estética de lo grotesco está muy presente aún en el arte contemporáneo, tanto en el arte de más alto nivel como en la cultura popular, ya que, por ejemplo, los famosos retratos deformados que conocemos como «caricaturas» podrían ser consideradas también grotescas.

Caricatura de los Rolling Stones – Carlos Tovar

En el mundo del arte contemporáneo, uno de los mayores exponentes de la estética grotesca actualmente es Thomas Schütte. Especializado en escultura y arquitectura, Schütte es actualmente uno de los artistas europeos más reconocidos.

En concreto en el terreno de la arquitectura Schütte tiene una manera de trabajar de lo más característica. Gran parte de su influencia viene de las vanguardias, algo que vemos claramente reflejado en muchos de sus esculturas.

Esculturas por Thomas Schütte
Esculturas por Thomas Schütte

Utiliza la deformidad de los rostros y los cuerpos para apelar al crisis de identidad individual y colectiva. Da una mirada crítica de la escultura pública en los bancos e instituciones, provocando así un choque de ideología de los que la financian.

Schüte utiliza metodologías y géneros escultóricos muy tradicionales, pero sin embargo consigue resultados nada convencionales.

Thomas SCHÜTTE | Monnaie de Paris
Thomas SCHÜTTE | Monnaie de Paris

Espero que esta nueva entrada os haya arrojado un poco más de luz en esto que conocemos como lo grotesco. Y por supuesto, si conocéis algún otro ejemplo de arte entorno a esta categoría estética no dudéis en dejarla en los comentarios.