El arte y la melancolía

El arte y la melancolía

Melancolía del griego ‘melankholía, que es cuando tu cuerpo está impregnado de «bilis negra»

Palabralogía, Virgilio Ortega

Esta fue la definición científica que se le dio al término melancolía en la antigua Grecia. Pero la manera que tenemos de entender este «sentimiento» o «estado» ha ido cambiando a lo largo de la historia y, por supuesto, también su representación en el arte.

La melancolía es un tema que ha estado muy presente a lo largo de la historia del arte. Aunque no siempre ha tenido la misma importancia ni el mismo papel, la podemos encontrar en la pintura, en la música y en la literatura.

Numerosos artistas y autores se han inspirado en la melancolía a lo largo de la historia, por lo que trataremos de hacer una introducción a los más relevantes. Aunque primero, vamos a analizar cuál ha sido la visión de este sentimiento a lo largo de la historia.

Pintura de Ophelia de Millais, la melancolía en el arte.
Ophelia – Millais

La melancolía como sentimiento

El término de melancolía nace en la época griega para describir un sentimiento de desapego y desinterés hacia el mundo exterior. Se la consideraba casi una enfermedad, y por ello siempre se la estudiaba desde un punto de vista científico.

La definición concreta del término ha ido variando a lo largo de los siglos. Durante el Renacimiento y el Barroco la melancolía se entendía como un estado en el cual el cuerpo se encuentra en una total inactividad mientras la mente hierve en inspiración e ideas que no es capaz de llevar a cabo. Los barrocos consideraban la melancolía un momento propicio para la creatividad, la imaginación y la sensibilidad.

La representación de la melancolía por durero
Melancolía I – Alberto Durero

Es por esto, que en esa época la melancolía estaba directamente relacionada con la genialidad, por lo que era un sentimiento que solo experimentaban eruditos, intelectuales y artistas. Así describe Raymond Klibansky el grabado Melancolía I de Durero:

Un genio con alas que no va a desplegar, con una llave que no usará para abrir, con laureles en la frente pero sin sonrisa de victoria

Saturno y la melancolía – Raymond Klibansky

Pasados unos siglos, a principios del sXX, Sigmund Freud y otros médicos y psicólogos contemporáneos abarcaron la melancolía al estilo griego, desde una perspectiva científica, pero sin dejar de lado la visión barroca. En concreto, Freud la describe como una patología que, bien canalizada, puede dar fruto a la creatividad y la creación artística. Además, el famoso psicoanalista hace relaciona directamente la melancolía con el narcisismo.

Hoy en día, la visión freudiana ha quedado algo obsoleta. Entendemos la melancolía como una tristeza profunda que, en cierto modo, disfrutamos. Como nos dice Victor Hugo:

La melancolía es la felicidad de estar triste.

Victor Hugo

La melancolía en el arte

A pesar de estos cambios a lo largo de la historia en la definición de la melancolía, esta ha estado siempre muy presente en la representación artística. Grandes autores la ha utilizado para construir personajes, escenas e incluso historias completas.

Estos son solo algunos ejemplos.

William Shakespeare

Shakespeare toma la melancolía como caldo de cultivo para crear muchas de sus obras más famosas.

En concreto, Hamlet, una de sus obras más relevantes, nos hace un completo análisis de las consecuencias que puede traer la melancolía. El protagonista de la obra se ve inmerso en este sentimiento desde el principio, y nos advierte de que el pensar o reflexiona demasiado nos puede llevar a la inanición:

Así, ¡oh conciencia!, de nosotros todos
haces unos cobardes, y la ardiente
resolución original decae
al pálido mirar del pensamiento.
Así también enérgicas empresas,
de trascendencia inmensa, a esa mirada
torcieron rumbo, y sin acción murieron.

Hamlet – William Shakespeare
La melancolía y la literatura en Hamlet
 Laurence Olivier en Hamlet (1948)

John Everett Millais

Si buscamos melancolía en el arte, sin duda la época prerrafaelita y romántica es una fuente inagotable.

Uno de los grandes pintores de este movimiento fue Millais, que pintó la muy conocida obra Ophelia. En ella, una mujer flota en el agua totalmente inmóvil, mirando al infinito con expresión de completo pesar, casi aparenta muerta.

Otra de las obras de Millais donde vemos el reflejo melancólico es en La mártir de Solway. La expresión de la retratada nos cuenta cómo la mártir ha aceptado su condena, y la espera, apesumbrada, sin la menor intención de luchar por su vida.

La mártir de Millais
La mártir de Solway – John Everett Millais

Dante Gabriel Rosetti

Ni siquiera las representaciones religiosas se libran de esta melancolía.

Este es el caso de La anunciación de Rosetti, donde una pálida Virgen María acepta la misión que el arcángel le encomienda con cierta tristeza y resignación. Esto hace gran contraste con la imagen que estamos a costumbrados a ver de esta escena bíblica.

la anunciación de Rosetti
La anunciación – Dante Gabriel Rosetti

Edvard Munch

Por supuesto, no podemos hablar de arte y melancolía sin hablar de Edvard Munch.

Entre la prolífera obra de Munch, encontramos una obra titulada Melancolía. Vemos a una figura con expresión ausente, triste y pensativa, que ignora totalmente el bonito pero solitario paisaje en el que se encuentra.

La melancolía en el arte de Edvard Munch
Melancolía – Edvard Munch

Etam Cru

Si buscamos melancolía en la estampa de arte actual gran referente es el del dúo Etam Cru. Especializados en pintura mural, se caracterizan por representar enormes figuras en atmósferas surrealistas y costumbristas al mismo tiempo. Además, en muchas de estas figuras podemos ver cierta actitud melancólica y resignada.

La melancolía en el arte de Etam Cru
Melancolía – Etam Cru

Melancolía creativa

La lista de referentes que utilizan la melancolía (propia y ajena) como fuente de inspiración es inagotable, pero con esto ya nos hacemos una pequeña idea.

Si estás pensando en empezar un proyecto creativo cuyo concepto sea la melancolía, aquí tienes una fantástica base, pero por supuesto no te cortes en seguir investigando y buscando, ¡la curiosidad es tu mejor arma!

Y por supuesto, si conoces más referentes melancólicos, déjalos en los comentarios para que todos podamos conocerlos!